Xalapa, Veracruz.- Dos comercios cerraron y uno más se encuentra al borde de la bancarrota a causa de los vendedores ambulantes que acaparan las ventas desde diciembre de 2015 sobre la calle Abasolo, entre Poeta Jesús Díaz y Doctor Lucio, sostuvieron comerciantes establecidos al manifestarse para exigir la salida de "los invasores", ya que también sus ventas han disminuido en más de un 70 por ciento.
Los quejosos bloquearon el cruce de las calles antes citadas, donde abundaron que las pérdidas siguen en aumento, pues además los puestos ambulantes tapan totalmente la fachada de los locales establecidos.
Señalaron que la subdirección de Comercio sólo permitió a los ambulantes permanecer sobre Abasolo durante diciembre, por lo que pidieron desalojar a "los invasores" lo más pronto posible.
Por su parte, los vendedores ambulantes negaron ser una competencia desleal y ocasionar las bajas ventas de los locatarios establecidos, pues dijeron que en caso contrario el ayuntamiento les hubiera prohibido los permisos desde el principio.
Sin embargo, los manifestantes insistieron en lo contrario y recalcaron que de diciembre a la fecha cerraron a causa de las bajas ventas una zapatería y una verdulería, mientras que una ferretería se encuentra próxima a declararse en bancarrota.
Recordaron que cada año el ayuntamiento otorga permisos a los vendedores ambulantes de esta capital y de otros municipios y entidades, especialmente de Puebla, para instalarse durante la temporada decembrina.
Al terminar diciembre, agregaron, los vendedores comúnmente retiran sus puestos, sin embargo, en esta ocasión no han cesado con sus actividades, a pesar de que el presente mes se encuentra a punto de terminar.
Advirtieron que las pérdidas siguen a la baja y que en cuestión de unos días más podrían dar paso al cierre de más comercios y, en consecuencia, al despido de sus trabajadores.
Los comerciantes que protestaron fueron atendidos por el personal de la Dirección General de Política Regional del Estado y más tarde por la Subdirección de Comercio municipal, con quienes trataron el caso en busca de una solución satisfactoria.
La manifestación se desarrolló de manera pacífica y duró toda la mañana, lo que causó el malestar y el retraso de numerosos automovilistas que avanzaron a paso lento a causa del embotellamiento.



