Invasiones y caos vial ponen en riesgo la armonía del desarrollo de Xalapa

Miguel Salazar/Diario de Xalapa

Xalapa, Veracruz.- Xalapa, "el corazón cultural de Veracruz" y sede del estadio xalapeño "Heriberto Jara Corona", corre el riesgo de perder la armonía de su desarrollo a causa de las diversas invasiones en áreas verdes que ha generado la anarquía en su expansión, además del problema de tráfico vehicular que diariamente se padece "en el antiguo casco de la ciudad" ante la falta de políticas públicas bien definidas para garantizar y mantener el orden, dijeron Vicente Espino Jara, bisnieto del general y exgobernador Heriberto Jara Corona; Jorge Modesto Rolland Constantine, nieto de Modesto C. Rolland Mejía y los hermanos Carmen y William Boone Cánovas, nietos de William Kenneth Boone, grandes impulsores del desarrollo y la modernización de esta capital durante los años 20.

Entrevistados sobre la obra que los une desde sus antepasados, sostuvieron que el Xalapa actual ha cambiado mucho en todos los sentidos y que podría gozar de un excelente desarrollo en los próximos años, si no fuera principalmente por las invasiones que han dado paso a la anarquía desde hace varios años.

Vicente Espino Jara recalcó que la mayor actividad y desarrollo se ha dado "en el viejo casco" de la ciudad y por ello es importante obtener el respaldo de una política pública estratégica que procure el crecimiento armónico de la ciudad.

Precisó que las invasiones podrían estar politizadas por ser Xalapa la capital de un Estado tan importante como Veracruz, además que insistió en que este tipo de situaciones se han llevado a cabo de manera histórica en agravio del equilibrio del desarrollo armónico de la ciudad.

Dijo que es posible acabar con las invasiones, siempre y cuando se respete y se haga ejercer la ley para rescatar las áreas invadidas y designar espacios dignos y con servicios que permitan una calidad de vida excepcional y de respeto.

Sin embargo, aseguró que la ciudad requiere de la participación ciudadana y que las autoridades necesitan de la visión de los ciudadanos organizados para que con propuestas constructivas y propositivas se logre un mejor desarrollo.

Abundó que las cámaras empresariales, los cuerpos académicos profesionales, los de arquitectos, de ingenieros y la propia ciudadanía se encuentran interesados en que esta ciudad se mantenga con un permanente cambio literario, artístico y estético, con base en su propio patrimonio y riquezas culturales.

Destacó que la ciudad también sobresale en materia ecológica por sus paisajes naturales y bosques que aún se conservan, sin embargo, advirtió que las invasiones y el problema de la vialidad pueden afectar su desarrollo armónico.

Aseguró que Xalapa ha progresado de forma importante, pues al ser la sede de los poderes sobresale como una ciudad que mueve la cuestión burocrática y de servicios, de tal manera que actualmente tiene un crecimiento demográfico enorme que incluso ha permitido y tolerado las invasiones.

Por su parte, Jorge Modesto Rolland Constantine dijo que las calles de esta ciudad pueden desahogarse del intenso tráfico siempre y cuando los corazones de los ciudadanos se peatonalizan y con ello se haga menos uso de los vehículos.

Sostuvo que es posible lograr que el tráfico vehicular se haga menos intenso y permita gozar de otras actividades especiales, posiblemente con algún mecanismo de transporte público más sofisticado.

Comentó que en diversas partes del mundo hay mucha herramienta y ejemplos de cómo se ha logrado resolver este tipo de problemas con muy buenos resultados, por lo que pidió no pasar por alto las mejores alternativas que permitan satisfacer esta problemática.

CORAZÓN CULTURAL DE VERACRUZ

Rolland Constantine también dijo que hablar del Estadio Xalapeño "es algo simbólico e importante", pues esta obra representa el punto en donde se focaliza y se despierta el interés de la población por la cultura y el deporte.

Precisó que el Estadio Xalapeño, inaugurado el 20 de septiembre de 1925, es una obra que por su belleza y su trazo moderno y bien cimentado ha permitido que perviva a lo largo de 90 años para enaltecer no solamente a Xalapa, sino también al Estado y al país.

Destacó que la obra le dio el carácter y el impulso de la actividad deportiva a esta ciudad, incluso la Entidad vive y palpita en el área cultural y educativa gracias a Xalapa.

Señaló que esta capital es el lugar en donde el pensamiento y el arte dan vida a todo el territorio veracruzano y por ello es el corazón cultural de Veracruz.

Un ejemplo de su amplia cultura, abundó, se encuentra en los 90 años de historia que ha ofrecido el estadio xalapeño "Heriberto Jara Corona" a diversas generaciones, sin olvidar las que están en camino.

Precisó que no hubo mejor lugar que esta capital para construir el estadio debido a que quedó cimentado en una ciudad ampliamente reconocida por su cultura, por las artes y por la educación, al grado de ser nombrada la Atenas Veracruzana.

Citó que el estadio consiste en una obra muy hermosa y a pesar de sus nueve décadas se encuentra fuerte y destaca como una construcción muy actual y como ejemplo de la modernidad de la capital del Estado.

XALAPA, CON GRAN VOCACIÓN CULTURAL

Xalapa ha tenido una vocación por la cultura, por la educación y por la literatura desde el siglo XIX y, en concreto, de 1921 a 1923 tuvo la posibilidad de cambiar la vida de los xalapeños al ofrecerles una oportunidad de transformar el Estado para pasar a un esquema de mayor felicidad y desarrollo, de tal suerte que en 1922 William K. Boone impulsó la primera etapa del Estadio Xalapeño, dijeron los hermanos Carmen y William Boone Cánovas, sus nietos.

Señalaron que las características pantanosas del terreno y su forma natural fueron aprovechadas para formar las bases de lo que en 1925, durante el gobierno de Heriberto Jara Corona (1924-1927), se le dio la forma de obra civil para materializar mejores condiciones de desarrollo por medio del estadio.

En este sentido, Vicente Espino Jara, bisnieto del general Heriberto Jara Corona, destacó que durante los años 1925 y 1926, por el desarrollo de los ideales revolucionarios de la anhelada justicia social, del crecimiento y de una ciudad moderna, la Atenas Veracruzana vivió un periodo de transición de una ciudad que se moderniza constantemente en arquitectura y en desarrollo, lo que actualmente perdura en esta capital por su constante renovación cultural.

Señaló que la infraestructura del Estadio Xalapeño es un ejemplo para continuar con la construcción de nuevas obras y rescatar las existentes, pues abundó que hay otras muestras de arquitectura antigua que se han desvirtuado, entre éstas la Casa de los Leones y antigua sede del ayuntamiento ubicada sobre la calle Lucio, de la zona centro, que en la actualidad es ocupada por restaurantes.

Aseguró que mucha gente se identifica con el Estadio Xalapeño y lo reconoce como monumento histórico, por lo que pidió no dejar de ejercer acciones por reivindicar los patrimonios y riquezas culturales de Xalapa.

Ambos sostuvieron que la obra es una de las más reconocidas a nivel internacional, pues además de ser sede de importantes eventos a nivel local ha sido escenario de destacables justas deportivas de talla mundial, como los Juegos Centroamericanos y del Caribe Veracruz 2014.

Sostuvieron que el estadio es el icono del deporte y de la cultura atlética nacional e internacional en el Estado y es de los pocos inmuebles antiguos de la ciudad que han conservado su arquitectura original y su estética, al igual que el Colegio Preparatorio de Xalapa, el antiguo edificio de la Comisión Geográfico Exploradora, la escuela industrial "Concepción Quirós Pérez" y el parque Miguel Hidalgo, que en su totalidad son considerados como parte de la riqueza cultural y patrimonial de la capital.

Los nietos de William K. Boone dijeron que desde hace muchos años han vivido en la ciudad de México y por ello no están muy relacionados con lo que sucede en esta capital, sin embargo, señalaron que en el Distrito Federal los jóvenes pasean mucho en bicicleta y participan con mucho entusiasmo en los eventos deportivos.

Finalmente, propusieron realizar en esta ciudad maratones y no dejar de utilizar al Estadio Xalapeño como un escenario cultural, pues además de ser sede de importantes eventos deportivos, ha permitido disfrutar de importantes conciertos y reuniones sociales de todo tipo.

GRANDES IMPULSORES DEL DESARROLLO

El desarrollo de esta capital recibió un gran impulso de 1921 a 1927 gracias a las intervenciones de William Kenneth Boone, Modesto C. Rolland Mejía y de Heriberto Jara Corona, quienes son recordados en esta capital por su labor desinteresada en beneficio de los xalapeños.

William Kenneth Boone fue un distinguido filántropo y benefactor de esta ciudad, pues pocas personas de origen anglosajón han sido homenajeadas en el país por su labor altruista.

Se le conocía como "Míster Boone" y nació en la ciudad de Lima, Ohio, Estados Unidos, el 9 de abril de 1875. Su deceso se registró en la ciudad de México el 19 de agosto de 1944.

La primera vez que visitó Xalapa fue en febrero de 1898, a los 22 años de edad, apenas conociendo unas pocas palabras de español, para trabajar como supervisor de operaciones de la planta hidroeléctrica de Texolo, en las cercanías de Xico.

Otras labores desempeñadas en esta capital fueron la de presidente de la Junta de Obras Materiales tras el terremoto del 3 de enero de 1920 y la de presidente de la Cámara Nacional de Comercio Xalapa de 1921 a 1923, además de haber sido vicecónsul de Estados Unidos en Xalapa durante breve tiempo en 1908.

Entre las contribuciones más notables en el desarrollo de la capital veracruzana destacan su apoyo íntegro en la construcción del Estadio Xalapeño en lo que había sido una zona de pantanos y mosquitos, entonces llamada "Ciénega de Melgarejo"; una rampa para que los automóviles pudieran llegar al centro de la ciudad directamente desde la antigua estación de ferrocarril por un costado del parque Juárez; el camino escénico en espiral a la cumbre del Cerro de Macuiltépec; la fundación del Club Rotario de Xalapa y el camino de automóviles entre Xalapa y Veracruz.

Por su parte, Modesto C. Rolland Mejía nació en La Paz, Baja California Sur, el 14 de junio de 1881. Cursó los primeros estudios en La Paz y en Culiacán, Sinaloa, estudió y obtuvo el título de profesor de Instrucción Primaria para después continuar con la carrera de ingeniero civil.

El entonces presidente Álvaro Obregón (1920-1924) lo nombró director de Puertos Libres Mexicanos y el general Heriberto Jara Corona, como gobernador de Veracruz, lo contrató para construir un gran estadio; la obra quedó terminada el 20 de septiembre de 1925, tan sólo en dos meses y 16 días, ante el estupor de especialistas de todo el país por el techo volado de más de 3 mil metros cuadrados que cubre la gradería.

Modesto C. Rolland Mejía falleció en Córdoba el 17 de mayo de 1965, a los 84 años de edad y al término de una existencia fructífera en beneficio de México.

Mientras tanto, el general Heriberto Jara Corona nació en Nogales el 10 de julio de 1879 y murió en la ciudad de México el 17 de abril de 1968. Fue un militar y político mexicano que ocupó, entre otros, los cargos de gobernador de Tabasco, Veracruz y del Distrito Federal, además que fue el primer secretario de Marina.

En 1924 fue electo gobernador de Veracruz, pero terminó su periodo en 1927 por conflictos con el cacique veracruzano Adalberto Tejeda Olivares y el presidente Plutarco Elías Calles.

Fue sobrino de Fernando de Jesús Corona y Arpide, importante jurista e íntimo colaborador de Benito Juárez, pero lo más importante fue que contribuyó a la Independencia de México al heredar los códigos que rigen la Constitución del Estado de Veracruz y la Constitución Política Mexicana vigente.