Rapiña, muerte y caos tras incendio de tienda Aurrera
Luego de un saldo de una mujer muerta, al ser pisoteada por una estampida humana y 16 personas más lesionadas, durante la rapiña en la tienda Mi Bodega Aurrera, que se incendió la madrugada del viernes en la congregación de Villa Allende, finalmente, la empresa dio vía libre para que ayer terminaran de saquearla, lo que generó un caos total.
La Comisión Nacional de Emergencia de Allende, reportó como saldo final: una persona muerta, y al menos 16 heridos, entre ellos, tres menores de edad; los lesionados por cortaduras de vidrios, y golpes por el jaloneo del tumulto del viernes cuando se registró la rapiña.
RAPIÑA DES-CONTROLADA
El hambre y el desempleo que impera en Villa Allende perdieron el descaro este sábado cuando se dio “vía libre” a los restos de la tienda que se quemó la madrugada del viernes a consecuencia de un cortocircuito. Así, unas dos mil personas, tal vez poco más, formaron largas filas de hombres y mujeres, bajo el inclemente sol, para esperar turno a ingresar a las entrañas calcinadas del Aurrera ubicado sobre la avenida principal.
El regidor Noriel Prot, una suerte de cacique en Villa Allende, tomó el control del ingreso de las personas. Las dejaban pasar en grupos de cinco en cinco. Cinco hombres y cinco mujeres. A gritos, manoteando, sin perder la cordura ni usar malas palabras, Noriel Prot coordinó las tareas para que no se formara una nueva turba como la que la noche del viernes mató a pisotones a una mujer y causó lesiones en otra.
Para la madrugada del sábado, la agente municipal, Keren Prot, tuvo que pedir apoyo a la SSP para que enviara más elementos a la vigilancia del negocio, pues la gente amenazaba con llevarse hasta los cimientos del Aurrera sino se ponía orden.
Un grupo de jóvenes de las colonias marginadas de Allende se mostró hostil e intentaron voltear una de las unidades oficiales, por lo cual los elementos de la Marina tuvieron que efectuar disparos al aire de manera preventiva para disuadirlos.
Pero la gente con necesidades, los que viven en casitas de cartón, los que comen apuradamente una vez al día, los que no tienen trabajo ni esperanza de encontrar uno a corto plazo, los que andan siempre con la panza gruñendo, esos no durmieron y pasaron la velada a pocos metros de donde la mercancía de la tienda que se salvó de las flamas.
Su paciencia rindió frutos y para las diez de la mañana ya contaban con el permiso para saquear la tienda con todo el orden posible.
Quien sabe de donde salieron montones de mujeres y hombres trazados por la mala alimentación y las jornadas extenuantes de trabajo, llevando niños famélicos y bebés con el estómago inflamado que cargaron con todo. Cajas de toallas femeninas, botellas de aceite, de desodorante, alimentos, aceite para carro, grano, harina, etcétera. Todo lo que sus endeblez brazos pudo cargar lo tomaron.
Producto del agua arrojada por los bomberos horas antes, en el suelo de la tienda se formó una inmundicia digna de chiquero, revoltura de mugre, cenizas, restos de alimentos calcinados, vidrios rotos, etcétera, que fue amasada por docenas de pies, en ella había chanclas, zapatos, zapatillas y tenis de quienes huyeron la noche de la muerte de la mujer pisoteada.
FALLECE MUJER
La mujer que murió fue identificada como María Torres Sánchez de 30 años de edad, con domicilio en Ruíz Cortínez, número 64, de la colonia Villas del Mar.
Testigos informaron que tras los actos de rapiña, hubo un enfrentamiento entre policías y saqueadores, donde presuntamente los uniformados realizaron varios disparos al aire y tiraron gas lacrimógeno.
De acuerdo a información proporcionada por elementos de Protección Civil, dos mujeres resultaron lesionadas a causa de sofocamiento por el tumulto, las féminas fueron trasladas al hospital.
Los vecinos reportaron que tras la estampida, la víctima cayó al piso y tras ser pisoteada por quienes hacían los actos de rapiña, murió de un paro respiratorio.



