Pese a Internet y telefonía celular, el oficio de cartero se niega a morir
Xalapa, Veracruz.- A pesar de la lluvia, el frío o el sol extremo, diariamente 67 carteros recorren a pie las calles de Xalapa para entregar paquetes, estados de cuentas, recibos telefónicos, publicidad corporativa y "una que otra carta" que aún se manda, haciendo un oficio que se niega a extinguir.
En el marco del Día del Cartero y del Empleado Postal, estos hombres -en Xalapa no existe una sola mujer cartera- se muestran orgullosos de un oficio que en su mayoría fue heredado por sus padres, tíos o abuelos.
Pese a que en la actualidad recorren la distancia del centro de distribución a sus "rumbos" en motocicleta y cada una de las cartas y paquetes que entregan es escaneada antes de su entrega, los carteros de Xalapa continúan llevando en el cuello su silbato con el que se identifican antes de entrar a las vecindades, negocios o casas particulares en las que raramente encuentran a los dueños.
Todos ellos aman su oficio como a ningún otro y lo desempeñan con la mayor dedicación posible, sin embargo, en todos se asoma una sombra de duda sobre los años que podrá sobrevivir, esto debido a que de diez años a la fecha los envíos han disminuido de manera considerable.
El internet y el auge de la telefonía celular ha provocado que el correo tradicional haya registrado una disminución importante, al grado de "casi desaparecer" de las maletas de cuero que diariamente se cuelgan los carteros de los 73 rumbos que integran la ciudad.
De acuerdo con Julio César Barrientos Santiago, encargado del Centro de Reparto Xalapa del Servicio Postal Mexicano, tan sólo el 10 por ciento del total de las entregas son cartas enviadas de persona a persona.
Del total de los repartos diarios en Xalapa, 70 por ciento es correspondencia corporativa -estados de cuenta, recibos de servicios, órdenes de pago, mercancía publicitaria- y el resto son paquetes de diversos tipos. "El correo tradicional ha disminuido 90 por ciento con eso del internet, el celular y los mensajes por whatsapp, esto empezó desde hace cinco años, pero la disminución dramática fue de dos años a la fecha", apuntó.
Señaló que son los internos de cárceles y reclusorios del país los que siguen utilizando las cartas para comunicarse con sus familiares, amigos o parejas ante la necesidad, así como algunas personas que siguen prefiriendo leer una carta escrita del "puño y letra" de sus seres queridos.
Así mismo, los carteros ahora entregan mercancía o productos que fueron adquiridos vía internet o Facebook en otros municipios estados o países.
Barrientos Santiago dio a conocer que del total de los paquetes que llega diariamente a Xalapa, 40 por ciento proviene de China, Japón y Taiwan; del 60 por ciento restante la mitad proviene de Estados Unidos y la otra mitad de los estados de la República. "Casi todas son compras por internet y por Facebook lo que se trae de países orientales, mientras que los paquetes de Estados Unidos son por lo regular regalos de familiares", sentenció.
70 CARTEROS PARA MÁS DE MEDIO MILLÓN DE HABITANTES
Diariamente, los casi 70 carteros que existen en Xalapa llegan a su centro de trabajo ubicado en la colonia Progreso. Ahí, desde las 8 de la mañana, inician con el proceso de separación de las cartas y paquetes en los "rumbos" que no son más que secciones en las que se ha dividido el municipio para su entrega.
Al Centro de Distribución de Xalapa llega al día un promedio de 400 kilos de correspondencia de diversas partes del mundo, sin embargo, durante noviembre, diciembre y enero esta cifra puede elevarse superando la tonelada.
Tras la separación general, cada cartero recoge las cartas que para ese día le corresponde, que en promedio son entre 500 y mil para organizar su rumbo por calles y avenidas. Este trabajo les toma al menos dos horas, tras lo cual desayunan y se alistan para salir a la calle a iniciar el reparto.
De acuerdo con lo informado, de los 67 carteros de la ciudad sólo cinco se desplazan completamente a pie, mientras que el resto utiliza una motocicleta asignada por Correos de México para desplazarse por las calles de la ciudad, sin embargo, la entrega siempre es casa por casa y a pie.
Aunque el sueldo no es el más alto -un cartero inicia ganando cerca de 2 mil 400 pesos a la quincena-, las prestaciones que se ofrecen en el Servicio Postal Mexicano y el ambiente de trabajo hace que el número de jóvenes interesados en ser carteros se mantenga numeroso.
En estas fechas la llamada "familia postal" se alista para celebrar una vez más el Día del Cartero, fecha en la que las personas de los rumbos les entregan regalos, cartas o gratificaciones económicas a los carteros que ven diariamente.
DE OCHO A 18 KILOS AL HOMBRO DIARIAMENTE
Ernesto García Aparicio es uno de los cinco carteros que realiza su entrega totalmente a pie. Asignado al rumbo 51, toma diariamente un autobús de transporte público que lo deja en la esquina de la calle Pípila, en donde inicia su ruta de entrega que abarca las colonias 7 de Noviembre, Hidalgo, Juan de la Luz Enríquez y El Mirador.
Cargando una maleta de cuero con cartas y paquetes que puede llegar casi a los 20 kilos al hombro y una mochila propia en donde guarda su chamarra y algunos objetos personales, el cartero inicia su ruta de reparto, en donde en su mayoría saluda a dueños y trabajadores de negocios ubicados en estas calles.
Para el cartero, la principal dificultad es transportar aquellos paquetes voluminosos que, aunque no superan los cinco kilos de peso, sí representan mucha dificultad para ser cargados. "Yo sí termino muy cansado porque hay recorridos que se tienen que hacer de entre 3 horas y media a 5 horas y con carga se hace muy pesado", indicó.
Entrevistado mientras entrega sus sobres y paquetes, Ernesto explica que adaptarse a la nomenclatura de Xalapa es lo más complicado cuando se recibe un "rumbo" nuevo, sin embargo, conforme pasa el tiempo se aprende no sólo el número de las casas, sino también el rostro de los habitantes de cada una.
Añadió que en todas las puertas, rejas y buzones hay trucos que tiene que aplicar para que la correspondencia se mantenga a salvo de mascotas, lluvia, norte e incluso de personas desconocidas que pretendan quedarse con paquetes ajenos.
A pesar de lo cansado que puede resultar el trabajo diario, el cartero asegura estar orgulloso de su empleo y añadió que cada que puede lleva a sus hijos al trabajo para enseñarles la forma en la que su padre se gana la vida y el dinero para que ellos tengan lo que necesitan. "Es el sostén de la familia y de aquí he logrado muchas cosas (...) tengo dos hijos pequeños que quieren venir y los traigo para que vean que no es tan fácil ganarse una moneda", concluyó.
ENTREGÓ CARTAS HASTA EN COCOS
Con 34 años de servicio en Correos de México y apenas 52 de edad, Jorge Vela César es el cartero "más viejo de Xalapa" y el que más historias tiene de la forma en la que se entregaban las cartas hace tres décadas.
Recuerda con cariño todos y cada uno de los rumbos que ha tenido a su cargo porque en todos dejó a personas queridas y vecinos que con el paso del tiempo se convirtieron en sus amigos. "Como pasas a diario, mucha gente te toma como si fueras de su familia y ya te invitan a comer, que el refresco o hasta a las fiestas familiares o te conviertes en su paño de lágrimas o sus confesores con sus problemas sentimentales por la confianza que te toman", aseguró.
Jorge Vela señaló que sus compañeros que ahora ocupan los rumbos en los que él trabajó siguen recibiendo saludos y felicitaciones para "el muchacho de pelo largo" que fue él hace 20 años, esto pese a que dejó de tener el cabello largo y dejó de ser un muchacho ya. "Te estoy hablando del 80 y la gente se sigue refiriendo a mí como el muchachito", dijo.
Dio a conocer que actualmente de las más de 500 entregas que realiza al día apenas dos o tres sobres son cartas de persona a persona, lo que le hace recordar con nostalgia aquellos momentos en los que le tocó entregar cartas metidas en objetos tan ratos como cocos o latas de refresco.
"Yo siento nostalgia de entregar un sobre porque el resto es hasta mecánico, porque sabes que no trae nada importante, pero cuando ves que alguien se tomó la molestia de escribir una carta, de enviarla y la otra persona de esperarla, es cuando valoras lo que haces", señaló.
NUEVAS GENERACIONES
Genaro Moreno Cortés tiene 24 años de edad y es, desde hace dos años que ingresó, el cartero más joven de la ciudad. Asignado al rumbo 46 que abarca de la colonia Rafael Lucio a la colonia Progreso, el joven asegura que su motivación por ser cartero nació de ver a sus dos tíos repartir cartas y paquetes diariamente.
"A mí me gusta el servicio y convivir con las personas y sobre todo quiero que prevalezca y que el oficio no desaparezca nunca. Yo tengo un tío que sigue en servicio desde hace 25 años y uno que ya está retirado después de trabajar 35 años, así que son mi ejemplo", dijo.
Originario de Xico, el joven supo desde siempre que quería seguir el ejemplo de sus tíos, por lo que desde los 22 años llegó a trabajar a la oficina de distribución en donde se encontró con un trabajo que le ha traído la simpatía de muchas personas de su zona. "Es un trabajo muy accesible, a veces es un poco estresado estar checando y entregando "carta por carta", pero cuando convives con la gente se le quita el estrés", apuntó.
A diferencia de quienes confían que habrá Correos de México para rato, Genaro es más realista y vislumbra la posibilidad de que en algún momento la entrega de cartas y sobres se acabe y entonces el oficio de cartero quede en la historia, por lo que señaló que él pertenece a una nueva generación que está haciendo todo lo posible por mantenerla.
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